05/11/08. Con
Portucel como buque insignia (más de 3.500 millones de dólares), en lo
que va del año el Poder Ejecutivo les ha dado vía libre a proyectos de
inversión en nuestro país por una cifra total que duplicaría la del año
pasado: 800 millones de dólares.
Éste fue uno de los argumentos que
parte del gabinete usó con más fuerza para reiterar que Uruguay está
pronto para enfrentar una de las “crisis cíclicas que vive el sistema
capitalista”.
Una delegación del Consejo de Ministros fue la
encargada de defender ayer las políticas del gobierno contra la crisis,
durante una conferencia de prensa. El titular del Ministerio de Economía
(MEF), Álvaro García, recordó que algunas de las medidas para
enfrentarla se continuaron de la administración anterior, aunque “el
principal objetivo de la política económico-social de este gobierno ha
sido la reducción de las vulnerabilidades que el país tenía”.
Entre
estas últimas, el jerarca del MEF reiteró que en las finanzas públicas
“Uruguay no tiene que salir corriendo a buscar dinero, porque ha
prefinanciado para cubrirlas hasta el 2010”.
El ministro también se
refirió a la vecindad afirmando que Uruguay disminuyó su riesgo ante la
situación de la economía argentina, y está menos expuesto que antes
porque decreció la participación de este destino en las exportaciones,
el cual a inicios de 2000 representaba el 18% del total y ahora está
entre 8% y 9%.
En el sistema financiero, los depósitos de no
residentes (extranjeros en el sistema financiero uruguayo) eran de 56% y
hoy bajaron a 26%. Particularmente, respecto a Argentina, en diciembre
de 2001 y en los bancos privados uruguayos, el 20% de los activos tenían
que ver con aquel país, pero en este momento “estamos casi en el 0%”.
Mirando hacia el norteño Brasil, García llamó a observar cautamente
porque “hay que esperar que las volatilidades que existen en los precios
en todo este período se vayan acomodando”.
El secretario de Estado
subrayó, además, que “es absolutamente distinta la presente situación a
la planteada en 1999: el dólar en Uruguay tenía una preprogramación de
minidevaluaciones, que iba marcando cuál iba a ser su valor futuro, y a
eso se comprometía el gobierno”. Pero con la actual flotación del dólar
“se acompaña los movimientos que el mercado entiende convenientes”, lo
que implica “una importante reducción de la vulnerabilidad”.
Adiós,
golondrina El último aspecto reseñado por García fueron las inversiones
en la economía uruguaya, pese a que se está en un momento “crítico a
nivel internacional”. Según las proyecciones oficiales, cuando culmine
este año la cifra podría triplicar la del 2007. Actualmente se estudian
proyectos por una estimación de 350 millones de dólares, por lo que se
calcula que a fin de año se llegue a aproximadamente 1.200 millones de
dólares en inversiones. García aclaró que “no sólo están ingresando
megainversiones, sino que básicamente las que entran son inversiones
pequeñas y medianas de empresas uruguayas” en todos los sectores de la
actividad económica.
En este sentido, la ocasión sirvió para que
Presidencia anunciara la firma en la víspera de más de veinte proyectos
de inversión en el sector productivo y de servicios, y la comunicación
oficial de la empresa Portucel, que decidió invertir en Uruguay con un
flujo estimado de 4.000 millones de dólares, según los delegados del
Ejecutivo. El ministro de Industria, Daniel Martínez, añadió que con
estas confirmaciones “nos empezamos a acercar al promedio ideal para
entrar en un círculo virtuoso de crecimiento de la economía”: que las
inversiones dentro del Producto Interno Bruto (PIB) ronden el 35%.
El
responsable del MIEM insistió en que “todas estas inversiones son de
largo plazo, no son especulativas o golondrina, aunque tengan su margen
de rentabilidad”, no vienen “simplemente a buscar ganancias rápidas para
tratar de llevarse rápidamente capitales de nuestra nación”. Además, la
mitad de las inversiones que se votaron ayer son nacionales y la otra
mitad son extranjeras, apuntó el ministro de Ganadería y Agricultura,
Ernesto Agazzi.
Sin embargo, admitieron que en los sectores con
problemas se deberá trabajar conjuntamente para aplicar medidas
específicas y estudiar la generación de alternativas.
En este
sentido, Martínez expresó: “Impacto va a haber. No somos el avestruz que
esconde la cabeza cuando se prende fuego la pradera. Estamos trabajando
para ayudar a que esos sectores creen competitividad”.
Fuente: La Diaria












