02.11.09. Andrés Berterreche,
ingeniero forestal, el dos de octubre fue designado ministro de
GanaderÃa, Agricultura y Pesca. Su oficina ha perdido el aire solemne de
otros tiempos, ya cambiada por la gestión de sus predecesores: José
Mujica y Ernesto Agazzi.
Colonización. "Es la
gran herramienta: debe ser ágil y dar tierra a los aspirantes".
Inversiones. "Deben estar en sintonÃa con el modelo de desarrollo
del paÃs".
Berterreche forma parte de la renovación del gabinete que
ha puesto en primera lÃnea a una nueva generación de dirigentes; el tono
directo de su charla nos cuenta sobre su vida y sus ideas centrales que
guÃan su acción al frente del MGAP.
Nació en La Teja, en la calle
Yañez Pinzón, se define como tejano de pura cepa y es hincha de Cerro.
Hizo una maestrÃa en Chile, cuando regresó comenzó a trabajar en
Tacuarembó, luego de unos años abandonó el paraÃso bucólico de la
forestación para hacerse cargo de la Dirección Forestal.
Se tomaron
decisiones importantes al comienzo de tu gestión, ¿están basadas en el
programa del FA?
SÃ, por ejemplo prohibir la siembra en zonas de
humedales; recalificamos los suelos forestales, el área forestal
aumentó, pero lo que hay que ver es qué tipo de suelos sacamos, cuales
incluimos y qué condiciones exigimos. El modelo forestal pasó de 80%
para pulpa de celulosa y 20% de madera de calidad a cincuenta y
cincuenta, la ganaderÃa dentro de los montes no se discute más,
prohibimos la plantación en suelos de humedales. Son cambios que a veces
no se consideran, es como si hubieran estado, pero antes se plantaban
miles de hectáreas en humedales. Cambios que se consiguieron con un
nivel de conflicto bajo. Apoyamos a los obreros y trabajadores
forestales, y no es mérito de la DF, pero los afiliados al BPS pasaron
de cuatro a 12 mil.
Se sospecha de las condiciones en que trabajan
los obreros en las forestales, ¿cómo se controla el tema?
Hay que
hacer cumplir lo que está acordado; el sector va más adelante que otros,
por ejemplo: el manual de buenas prácticas, hace años que está acordado
para la forestación, ahora, lo que nosotros hicimos fue dejar de hablar
y escribir para hacer cumplir las normas, y se empezó a enderezar la
situación.
Esos cambios, ¿han mejorado la visión que tiene la gente
de la forestación?
Las plantaciones mal hechas tienen impacto
negativo sobre el medio, eso es real, pero hay cosas que se demostró que
no eran tan malas. Por un lado se corrigió lo que estaba mal, y el tema
de Botnia ayudó a dar al tema otra mirada.
Algunos empresarios
manifestaron que se cambiaron las reglas de juego, de todos modos se
siguió plantando.
Quiero destacar que hicimos los cambios durante el
primer año y medio de gestión, no hay que dar vueltas para decidir, hay
que dar participación y luego actuar y veo que en otras áreas del MGAP
se tardó, y después es difÃcil. Hay que respetar a los que están
haciendo los negocios, a los trabajadores, a los que defienden el
ambiente, a la academia, pero luego hay que tomar decisiones. Pero a
pesar de los cambios, el sector forestal no ha dejado de crecer, y ha
disminuido los efectos negativos que cualquier actividad genera, hoy es
un sector más maduro y eso mejora la visión de la sociedad, porque
marketing tuvo mucho, en la década del noventa hubo toneladas de
folletos a favor de la forestación, pero el vÃnculo era malo, ahora,
cuando nosotros empezamos a poner reglas claras, la situación cambió. Es
lógico que si cuando planto tiro a la gente que estaba en el campo,
planto 1.600 árboles por hectárea y no pago a los operarios, la mirada
que tendrá la sociedad sobre el rubro será mala. Pero es diferente si
hago las cosas bien, la foto actual de la forestación y la del noventa
son bien diferentes.
Otro rubro llegó y generó cambios importantes:
el agrÃcola, ¿cómo influyó la aparición del nuevo actor en el
paÃs?
La soja le bajó el nivel de confrontación a la forestación,
nosotros le sacamos la presión al arroz y ellos a nosotros, digo
nosotros porque me siento un ingeniero forestal, no tengo campo, ni nada
plantado. La soja tiene ribetes parecidos ya que hay cosas que aún se
hacen mal, ahora lo que hay que hacer es llegar a acuerdos para que la
agricultura genere inclusión social y desarrollo. Una empresa, un dÃa me
planteó que "nosotros hacemos lo que nos digan, si no quieren que
estemos en el paÃs nos vamos". Yo expresé que si el proyecto va en el
sentido de desarrollo que nosotros tenemos, no hay problema, si a sus
trabajadores les pagan lo que les tienen que pagar, les permiten
sindicalizarse, si no echan herbicidas en las salidas de agua, si
respetan la biodiversidad, si hacen las rotaciones de cultivos cómo se
tienen que hacer y terminan en una pradera, si para plantar no desarman
un tambo, si no se hacen fumigaciones en Canelones, no hay
problema.
Pero esas, ¿no son prácticas comunes?
Se hicieron, pero
esta preocupación yo la tengo desde que soy viceministro, eso es parte
del gobernar, creo que algunas cosas vienen cambiando, me pasa lo mismo
que con la forestación, ¿es este el modelo final? a lo mejor no, pero es
el modelo posible y en él debo potenciar el desarrollo de las fuerzas
productivas, la distribución de la riqueza y el mantenimiento de los
recursos naturales y, sin decir que tenemos la excelencia, creo que
vamos por el camino correcto.
El tema de control de suelo del MGAP
¿esta orientado hacia la agricultura?
No, es más general, también hay
mucha erosión por sobre pastoreo en la ganaderÃa, pero lo destacado es
que se salió a fiscalizar y se pusieron multas, hay que ver que se multó
a empresas muy importantes, pero en general la tarea fue acogida con una
visión de aceptar y corregir lo que estaba mal.
Ahora, ¿los
empresarios aceptan esas reglas? ya que la oposición marca que no se
debe regular para que el inversor llegue y se quede en el
paÃs.
Nosotros lo hicimos y las superficies de siembra han aumentado,
en lo forestal y en la agricultura.
¿Cómo se puede corregir el tema
de la concentración de la tierra que esos rubros generan?
Se debe
intervenir en el mercado de tierras y para eso está el Instituto
Nacional de Colonización ÂINC . Si tenemos seis mil aspirantes a
tierras, tienen que acceder a ella, si tenemos un número similar de
productores con problemas de escala, hay que actuar. Siempre que digo
tener tierras estoy hablado de usufructo, no de propiedad, ya que si no
está el tema de la especulación por el precio y, en realidad, yo creo
que la tierra tiene una concepción social, no es una mercaderÃa, ya que
no se puede reproducir. Es clave un INC que actúe a favor de eso y
tenemos que poner todo el aparato del Estado alineado con ese objetivo;
es el único modo de corregir el desequilibrio entre la empresa y el
productor familiar.
¿Y si el Estado no interviene?
El productor
familiar desaparecerá. El tema de fondo es que la producción familiar va
por otro carril, y hay que respetarlo. Acá, durante muchos años, se negó
el camino diferente, que se basa en maximizar la seguridad de la familia
en el campo, que no tiene que ver con maximizar la tasa interna de
retorno.
La agro empresa y la producción familiar, ¿pueden coexistir
en un territorio?
Con un Estado interviniendo, si no, marcha el chico
porque el capitalismo es concentrador por naturaleza. Tengo una
discusión con un organismo internacional, su visión estratégica es que
los productores familiares se conviertan en empresarios exitosos, una
vieja teorÃa que hizo fundir a un pueblo, que en la práctica demostró
que era equivocada. Yo creo que hay una lógica de producción familiar,
no hay que transformarlos en empresarios exitosos, hay que trasformarlos
en productores dignos, eso no tiene nada que ver con el asistencialismo,
porque cada vez que decimos eso, nos acusan de populistas. Pensemos, si
un tipo que tiene 40 hectáreas con poca tecnologÃa y fuera de los
canales de comercialización, se funde, ahora si yo le aseguro más
tierra, que se va a poder asociar con otros, tecnologÃa apropiada, y
además el Estado va a ser un comprador fuerte, salteando alguno de los
intermediarios, lo puedo hacer viable.
Hablabas del problema de la
concentración económica, ¿preocupa el de la industria? por ejemplo en la
carne.
Es fácil de controlar, hay que aplicar la ley de libertad de
competencia, pero es más complicado controlar que un tipo tenga 240 mil
ha, no sé si podemos hacerle un juicio, el proceso que hace que la gente
se vaya del campo no lo podemos dejar librado a una ley, tenemos que
actuar polÃticamente, y el INC es clave
¿Pensás que la gran
herramienta es el INC?
SÃ, y se ha avanzado mucho, ha tenido un
cambio brutal, repartió mucho más tierras que en los últimos veinte
años, se ordenó, la tierra se dio por merecimiento, no por ser votante
de un fulano, además se dio en lógicas diferentes, con sistemas
colectivos, campos de recrÃa con todas las variables que podemos tener
para agrandar los predios y sostener la agricultura familiar. Pero
quiero un INC más fuerte, no sólo en los recursos, más ágil, tiene que
poder comprar lo que necesite y no lo que se le ofrezca, si tenemos un
problema de tierra para 800 productores, hagamos lo que tenemos que
hacer.
El tema de las gremiales, ¿cómo evalúa el vÃnculo con
ellas?
n la DF tuve una buena relación. Como subsecretario fue una de
mis tareas, mejorar la relación con las gremiales. Hicimos un esfuerzo
grande con los productores en el territorio, lo que a veces se vio mal,
como que querÃamos desautorizar a las gremiales de segundo grado,
nosotros lo que queremos es trabajar con los productores del territorio,
los resultados se ven mejor ahora, no podÃamos haber hecho el plan
ración o semilla si no estuviera ese vÃnculo.
Con las gremiales
de segundo grado, en general, tuve un buen relacionamiento, que no
significa no tener diferencias. Siempre fui de orejas grandes, después
paso el cernidor y veo lo que puedo hacer, mi mandato a todo funcionario
del MGAP es que tiene tres posibles respuestas para las gremiales: decir
sÃ, decir que no, porque podemos estar de acuerdo y no tener
posibilidades y, lo tercero es decir que no, por no estar de
acuerdo.
Fuente: Diario La República











