08/11/08. Cobalt Biofuels, una nueva empresa con sede en Mountain View, California, ha
desarrollado un modo barato de fabricar butanol a partir de biomasa, explicando
que ha recaudado 25 millones de dólares para el proyecto.
"Nuestros modelos
nos indican que es un proceso de muy bajo coste capaz de competir con cualquier
otro en el mercado hoy en día", señala Pamela Contag, fundadora y CEO de la
compañía.
El proceso es más barato porque utiliza cadenas mejoradas de
bacterias para dividir y fermentar la biomasa, así como un equipamiento mejorado
para gestionar la fermentación y reducir el consumo de agua y energía,
añade.
El butanol podría ayudar a incrementar el uso de los biocombustibles,
dado que no tiene las mismas limitaciones que el etanol, principal
biocombustible fabricado en los EEUU. Tiene más energía que el etanol: un galón
(4,5 litros) de butanol contiene alrededor de un 90% de la energía de un galón
(4,5 litros) de gasolina, mientras que el etanol solo tiene el 70%.
Es más,
mientras que el etanol requiere unas tuberías especiales para su transporte, el
butanol se puede transportar por las tuberías de gasolina sin necesidad de
ninguna modificación. Además, el butanol se puede mezclar con gasolina en
porcentajes más elevados que el etanol sin necesidad de realizar ninguna
modificación en los motores. Cobalt Biofuels se suma así a un puñado de
compañías que están desarrollando biobutanol.
La principal iniciativa parte
de una colaboración entre DuPont y BP: ambas compañías planean empezar a vender
cantidades comerciales de butanol fabricado a partir de remolacha azucarera en
2010. Otras compañías que están desarrollando biobutanol son Gevo, en Englewood,
Colorado, que está comercializando avances de UCLA, y Tetravitae, en Chicago,
que está comercializando avances de la Universidad de Illinois.
A pesar de sus
progresos, Andy Aden, investigador del National Renewable Energy Laboratory, en
Golden, Colorado, señala que ninguna compañía ha demostrado todavía ser capaz de
fabricar butanol a un precio lo suficientemente bajo como para competir en el
mercado.
Fuente: La República












