10/11/08. El mercado externo se achicó por la caída de la construcción en EE.UU., que es el principal comprador.
"Este
año desapareció el mercado de pinos; ya no hay pedidos desde Estados
Unidos", dice Jorge
Barros, asesor de mercados externos de Asociación
Forestal Argentina (Afoa). Sucede que la crisis financiera
internacional sacude también al sector forestal. Puntualmente, el duro
golpe lo recibió la exportación, ya que su suerte va a atada a lo que
ocurra en la industria de la construcción. A pesar de que el gobierno
de Estados Unidos rescató a las principales compañías hipotecarias, la
foresto industria quedó sacudida.
Según los datos de Afoa, la
foresto industria en la Argentina genera exportaciones que rondan los
U$S 1.000 millones. Pero ahora, además de tener cerrado el grifo de la
exportación, el mercado interno se resiente porque "países vecinos como
Uruguay y Brasil están vendiendo al mercado argentino productos que no
pueden exportar al resto del mundo", señalan desde la entidad.
Son
productos que ingresan con precios más bajos que los vigentes en el
mercado interno y, por ende, le quitan competitividad a los productos
nacionales.
En ese contexto, los tableros fenólicos, muy
utilizados en la primera etapa de la construcción de casas, están
compitiendo con unos similares pero de menor calidad que se llaman
"canto blando".
"Ingresaron muchos de marzo a septiembre. Son
productos que entran a precios muy bajos y afectan el mercado local",
relata Barros.
Según el representante de Afoa, el canto blando
es producto de descarte en Uruguay y entra a la Argentina a un precio
que varía entre los 130 y 200 dólares el metro cúbico mientras que acá
los tableros fenólicos, que son productos de primera calidad, cuestan
desde 360 dólares en adelante. Por eso, la entidad que reúne a los
forestales está pidiendo a la Secretaría de Industria de la Nación que
"se monitoree y actúe en forma rápida ante importaciones de productos
con precios que podrían considerarse de "dumping".
En esta
coyuntura, Afoa tiene algún motivo para celebrar. Sucede que el
miércoles la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados dio
dictamen favorable al proyecto que extiende por 10 años los beneficios
fiscales previstos en la Ley 25.080, de inversiones para bosques
cultivados. Ahora los foresto industriales esperan que la semana que
viene la prórroga se trate en el recinto.
"La prórroga implica un horizonte importante para el sector por que nos da previsibilidad", evalúa Barros.
El
dirigente de Afoa detalla que la Ley contempla beneficios fiscales
(devolución del IVA para los proyectos que recién comienzan) y aportes
no reintegrables, en los que el Estado paga hasta el 80% del costo
directo de los primeros dos años de la implantación.
De
acuerdo a los datos de Afoa, en la foresto industria participan más de
7.000 pymes que generan 500.000 empleos directos e indirectos. Además,
se trata de una actividad que es sustento de economías regionales.
Pero
la crisis económica mundial ya impactó en los niveles de actividad del
sector, así como en las expectativas para 2009. La entidad ya registró
una reducción en la tasa de forestación, caída de ventas de productos
de madera de hasta el 50%, disminución de inversiones y reducción de
jornadas laborales. Y las perspectivas para los próximos meses marcan
una caída de la actividad.
Fuente: Clarin.com












