El índice accionario Bovespa ha perdido 43% de su valor desde principios de año, mientras los precios de los commodities han bajado, la inflación ha subido y las compañías más importantes del país, entre ellas Petrobras y la minera Vale, han sufrido pérdidas importantes.
Datos
Según un informe de Banco Santander, el mercado bursátil brasileño no repuntaría hasta el cuarto trimestre del próximo año debido a la desaceleración de la economía, que ha significado una reducción importante en las ganancias de las empresas.
Ejemplo de esto es que una de las compañías más grandes del país, Petrobras, cayó en la bolsa a su menor nivel en diez años. Vale do Rio Doce, una de las principales mineras del mundo, ha recortado su producción y ha visto disminuir sus ganancias luego de que el valor del mineral de hierro bajara cerca de un 75% en los últimos seis meses.
El economista Sebastián Edwards considera que el boom que ha mostrado Brasil en los últimos años no se justifica, ya que sólo se estaba premiando que el presidente Lula da Silva “decidió no ser como Hugo Chávez”. Y la semana pasada proyectó que en el largo plazo ese país crecerá sólo cerca de 2% anual.
La inflación también ha golpeado a Brasil. En octubre, llegó a 6,41%, su máximo nivel en tres años. La moneda local, el real, ha caído arrastrada por la crisis. Según Morgan Stanley, hasta el 7 de noviembre el real había perdido 28% de su valor frente al dólar, quedando en 2,164, luego de alcanzar un máximo de nueve años en agosto.
Ante estos datos, las autoridades no pudieron seguir ignorando el revés que sufría el panorama económico del país. En una entrevista con Bloomberg, el presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, asumió la gravedad de la crisis. “La crisis debe ser enfrentada de forma muy seria”, dijo. “El país no debe subestimar la dimensión de esta crisis”.
Hasta el momento la entidad monetaria ha entregado 31.000 millones de reales de sus reservas en préstamos a pequeños bancos que atraviesan dificultades debido a la crisis. A esto se suma la subasta de
US$ 1.300 millones ofrecidos con compromiso de recompra, con el propósito de aumentar las líneas de crédito a los exportadores, escasas por la crisis y la oferta de 10.000 contratos de canje monetario para fortalecer el real.
Proyecciones
Los expertos no están optimistas respecto al futuro económico de Brasil. Según Gray Newman, economista jefe para América Latina de Morgan Stanley, la mayoría de los países latinoamericanos, incluyendo a Brasil y México, no tienen el superávit suficiente como para enfrentar un gasto adicional, a lo que se agrega que tienen problemas para financiar un plan que aplaque la retirada de los inversionistas extranjeros de los países emergentes. Marcelo Carvalho, también de Morgan Stanley, cree que la crisis puede generar un problema de estanflación en el país. “El shock global arrastrará a Brasil a un bajo crecimiento y una alta inflación”, advirtió.
Andrea Teixeira, de JPMorgan, también tiene un pronóstico pesimista para el país. “Desde la aguda caída en la confianza de los consumidores debido a la dificultad en el suministro de crédito de consumo, todos los indicadores económicos apuntan hacia una desaceleración en la demanda de 2009”.
Fuente: Diario Financiero - Extraido de Lignum
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