06.09.10. Los expertos que harán controles ambientales en una celulosa que provocó un largo conflicto entre Argentina y Uruguay comienzan el jueves sus tareas basándose en criterios científicos, afirmó el canciller argentino Héctor Timmerman, quien lamentó que todavía haya manifestantes contrarios al plan de supervisión de la fábrica.
Timerman señaló que la mayoría de los vecinos de la localidad argentina de Gualeguaychú, situada en frente de la uruguaya de Fray Bentos --donde está instalada la papelera UPM-- están de acuerdo con el plan de supervisión que realizará un comité binacional de científicos nombrados por las autoridades de Argentina y Uruguay.
En declaraciones a radio La Red cuestionó a los manifestantes que siguen oponiéndose a la celulosa por considerarla contaminante y los llamó "protestadores constantes".
Timerman aseguró que los gobiernos de Argentina y Uruguay dejaron "todo en manos de los (cuatro) científicos" argentinos y uruguayos para que trabajen "de acuerdo a la ciencia y no de acuerdo a ningún interés político".
"El comité hoy se pone a trabajar, tanto en Argentina como en Uruguay" con la información que le enviarán ambos gobiernos, explicó el funcionario.
Precisó que próximamente los expertos van a ingresar a la celulosa de capitales filandeses "para ver in situ la situación", ya que esa fábrica será la primera en ser monitoreada del total de los establecimientos agrícolas e industriales instalados en ambas orillas del Río Uruguay, compartido por ambos países.

Se obtendrá "en breve, el primer informe sobre cuál es la situación real en términos medio ambientales" respecto a UPM, dijo Timerman.
"Todo lo que el comité científico dé a conocer, al mismo tiempo que lo conozca el gobierno, lo va a conocer la gente, lo vamos a poner en internet para que la gente lo pueda leer", aseguró.
"Si contamina, habrá que tomar las medidas, porque nadie va a permitir que contamine", insistió.
Una asamblea de vecinos de Gualeguaychú, en la provincia argentina de Entre Ríos, votó recientemente por retomar las protestas contra la celulosa en una ruta que conduce a un puente que une a ambos países sobre el Río Uruguay.
Ese puente estuvo bloqueado durante más de tres años por ambientalistas de Gualeguaychú contrarios a la papelera, hasta que en junio pasado los manifestantes levantaron el corte para que los gobiernos avanzaran en un plan de monitoreo de la planta que ahora cuestionan.
El plan incluye el control del funcionamiento de la celulosa y de otras fábricas situadas en ambas orillas del río para evitar que contaminen.
Univision











