
26.02.11. Expertos de la Universidad Tecnológica Nacional Regional Concepción del Uruguay forman parte del proyecto que analiza las estructuras de madera utilizadas mayoritariamente en galpones para explotación avícola.
Con el financiamiento del I° Programa de Fortalecimiento de la Investigación y Desarrollo de la ciencia en la sociedad, gestionado por el gobierno a través de Actier, expertos de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Concepción del Uruguay estudian el uso de madera de Eucaliptus Grandis (EG) de la Mesopotamia y particularmente de Entre Ríos. El proyecto se denomina “Características de resistencia y deformación de las uniones de tipo clavija en piezas de Eucaliptus Grandis cultivado en la Mesopotamia argentina”.
La directora de la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación de Entre Ríos (Actier), Silvia Kupervaser, señaló que durante la evaluación de este proyecto para su posterior financiación, se tuvo en cuenta el argumento presentado por los expertos del UTN en el tema, ya que “el avance en el conocimiento de cuestiones estructurales vinculadas a la construcción producirá un fuerte impacto en el sector involucrado”.
Por su parte, la subdirectora de la Actier , Ana Laffitte, explicó que “el proyecto plantea la realización de investigaciones complementarias a las ejecutadas en cuatro proyectos anteriores homologados en el programa de incentivos a los docentes investigadores, llevadas a cabo por el grupo de estudio de maderas (GEMA), en la UTN Regional Concepción del Uruguay”.
Características del proyecto
“El proyecto deriva de estudios previos que veníamos haciendo, siempre referido al uso de la madera como material estructural, y en particular el Eucalyptus Grandis (EG)”, informó Juan Carlos Piter, responsable de la iniciativa. “En los últimos años, luego de conocer las propiedades físicas y mecánicas del EG para uso estructural, comenzamos a estudiar fuertemente las uniones”, agregó.
El problema de las uniones deriva de que las piezas de Eucalyptus Grandis, como árboles jóvenes, no son de tamaño muy grande, por lo que hay poco espacio para disponer los medios de unión necesarios en las estructuras que usan este tipo de piezas. Esto genera problemas en la estructura cuando se da una tormenta característica para la región, es decir, de vientos de más de 100 km/h .
“Venimos avanzando en ese aspecto y justo en el momento en que surge la posibilidad de la financiación a través del programa gestionado por Actier nos pareció oportuno continuar con eso y ya focalizarlo concretamente en la solución de este tipo de problemas; por eso que en el proyecto presentado a la Agencia incluíamos la construcción de prototipos”.
“En realidad, se realizaron cuatro prototipos en vez de dos”, aclaró Piter y explicó: “El preorientado a casas que está haciendo el INTA Concordia con gente de Canadá, que disponen de vigas reticuladas para evitar piezas cortas de desecho que vienen muy bien, al que les controlamos las deformaciones, la carga, las vibraciones producidas por el tránsito humano, etcétera. Fabricamos tres de esos e hicimos un prototipo de una estructura de 12 metros de luz típica para un galpón avícola”.
A su vez, los investigadores explican que recibieron consultas de productores avícolas de la región acerca de la estructura “porque tenían problemas cuando venía una tormenta, o cuando había situaciones especiales de problemas de derrumbe. Entonces hace ya algunos años les hemos aconsejado un cambio en el formato, en el tipo de estructura a usar y quedaba por resolver con mayor nivel de detalle el problema de las uniones”, puntualizó Piter.
Uso de madera de EG en este tipo de estructuras: transferencia a la sociedad
El responsable del proyecto señaló que actualmente, los galpones que tienen las empresas que integran a los productores para la crianza de pollo parrillero utilizan masivamente las estructuras con EG, incluso su uso ha salido de la provincia, porque es mucho más barata que una estructura de acero. “Si está bien diseñada ofrece un buen comportamiento”, agregó el experto.
Piter dijo que en este momento el EG se está produciendo en aserraderos que ya tienen secaderos, en que secan técnicamente, utilizando un horno en un ciclo de 15 días. Esas tablas se están empleando en estructuras para hacer madera laminada encolada destinada al uso estructural. “Hay empresas que la usan y nosotros hemos participado en algunos proyectos que han culminado en la redacción de normas IRAM, por ejemplo en la norma IRAM 9660-1, sancionada en 2006, que ofrece las propiedades mecánicas de la madera laminada encolada para uso estructural con EG, o sea que tiene aplicaciones también en este aspecto”.
En relación al costo, el experto de UTN Regional Concepción del Uruguay puntualizó: “En principio, estas estructuras tienen más o menos el mismo costo de las que se están usando, pero con un rendimiento mucho mejor, tanto en lo estructural en cuanto a su resistencia; como en lo funcional, para evacuar más fácilmente la condensación de la humedad interna, entre otras cuestiones”. Estas ventajas se probaron en una demostración que se hizo en presencia de los productores, donde se demostró que se puede resistir una tormenta típica de 150 km/h , y funcionales también, sin mayor costo, como balance final.
De los eucaliptus cultivados en el país, la inmensa mayoría es de la especie EG y está en la Mesopotamia argentina, y dentro de la Mesopotamia argentina los puntos más importantes son el noreste de Corrientes (la zona de Santo Tomé, Virasoro) y el noreste de Entre Ríos (es decir, de Colón para el norte, la zona de Federación en su totalidad, Concordia, Ubajay). Esta es una de las zonas más importantes de cultivo y que va con perspectivas de crecer, “porque es una plantación que crece con un gran rendimiento, muy rápido, con excelentes propiedades y ahora se la empezó a estudiar técnicamente porque está ofreciendo usos de mayor valor agregado”, dijo Piter. Añadió “no hay que extrañarse que en pocos años más también se generalice su uso para muebles, para alto valor agregado”.
El apoyo de ACTIER
Con el aporte económico del gobierno provincial, a través de la Aciter se compraron algunas máquinas de utilidad para preparar pruebas tales como la clavadora neumática y los accesorios y máquinas para preparar probetas con accesorios, orientado hacia el sector productivo concreto.
Desde el equipo investigador se señaló que actualmente se seguirán haciendo más ensayos también en laboratorio, relacionados al mismo tema, sobre todo en uniones. En el transcurso del proyecto se fue viendo que una cuestión importante es utilizar clavos de pequeño diámetro colocados con clavadora neumática porque uno puede optimizar el espaciamiento, “ponerlos más cerca unos de otros sin que raje la madera”, dijeron los investigadores; “y además ofrece una resistencia mucho mayor que la que se calculaba para clavos de mayor diámetro, estamos profundizando los estudios en este aspecto y el proyecto a nosotros nos permitió adquirir elementos importantes”.
Equipo de trabajo
En el proyecto inicialmente figuraban tres personas que forman parte del grupo de estudio de madera que trabaja desde 1995. Posteriormente se integraron y colaboraron más personas, tanto estudiantes como miembros del grupo porque la envergadura del trabajo que se terminó haciendo fue importante. “Estos ensayos a escala natural son muy complejos”, dijo Piter y señaló que “el núcleo básico (del equipo de trabajo) fue el que figuraba en el proyecto, pero ese núcleo se vio ampliado con varias personas más durante el transcurso de las tareas”.
Según informaron los investigadores, el equipo viene trabajando en este tema desde 1995 y han desarrollado numerosos proyectos homologados en el marco del decreto de incentivos de docentes investigadores, evaluado externamente a través del Ministerio de Educación de la Nación. Además , se han hecho proyectos Iberoeka, con empresas e instituciones de España, de la comunidad europea, entre otros.
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