28/11/08. México se ubica en la primera posición a nivel mundial en Pago de
Servicios Ambientales (PSA), al cubrir bajo este esquema cerca de un
millón 740 mil hectáreas en todo el país, superficie casi similar al
estado de Hidalgo.
Actualmente la Comisión Nacional Forestal (Conafor) promueve ya el
registro y ejecución ante el Bio Carbon Fund del Banco Mundial, o
fuente de compra equivalente, del Proyecto Forestal de Captura de
Carbono en la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas, en Veracruz, un
proyecto basado en el concepto de captura de carbono.
Lo anterior fue anunciado por la Conafor, cuya meta es incorporar 2.6
millones de hectáreas al PSA en el 2012, con el fin de disminuir la
deforestación y mejorar la recarga de los acuíferos. Bajo este esquema,
México ya protege 1.75 millones de hectáreas de bosques y selvas, y de
continuar este ritmo de apoyo, el país superará la meta establecida en
el programa.
De 2003 al 2006, mediante el PSA se invirtieron más de mil 121 millones
de pesos y la incorporación bajo este esquema de conservación de 684
mil hectáreas. Esta administración ha destinado mediante ProÁrbol un
total de mil 989 millones de pesos, que han servido para proteger una
superficie de un millón 66 mil hectáreas.
En total, se calcula el beneficio de 4 mil ejidos, comunidades y
pequeños propietarios dueños de predios con ecosistemas forestales. En
la actualidad, por el monto de dinero ejercido y la cantidad de
hectáreas protegidas, México es uno de los grandes líderes de Pago por
Servicios Ambientales a nivel mundial.
Este programa paga por los servicios ambientales que prestan los
bosques, selvas y demás ecosistemas forestales, como una manera de
compensación para los dueños y poseedores de terrenos forestales por
los servicios generados, y que normalmente no se retribuyen por los
usuarios.
Tiene el propósito de disminuir la deforestación, mejorar la recarga de
los acuíferos y mitigar los efectos del cambio climático, al tiempo que
proporciona una alternativa de ingreso económico a sus dueños, mediante
la promoción, para que se generen mecanismos locales permanentes de
pago de servicios ambientales.
El Pago por Servicios Ambientales es un mecanismo innovador de
conservación de los ecosistemas forestales, que busca compensar a los
dueños de los bosques por los servicios ambientales que se generan en
sus predios.
Fuente: Lignum












