01.02.11. La biomasa, tal y como se ha demostrado en otros paÃses cono Suecia o Dinamarca, es un combustible propio que genera empleo; una gran ayuda en la batalla para reducir el déficit comercial nacional en productos energéticos, que no deja de subir.
En nuestro paÃs, disponemos de 45 mill. m3 de madera, de los que tan sólo se aprovechan 15 mill. Queda pues margen suficiente para destinar a bioenergÃa sin afectar a la sostenibilidad. En cuanto a los cultivos energéticos, destacó su importante papel de "colchón" de materia prima para los productores eléctricos y que son una alternativa económica muy interesanten para los agricultores.
Un ejemplo a destacar es el de la localidad austriaca de Güssing, que ha pasado de ser una región deprimida, absolutamente dependiente de los combustibles fósiles, a producir toda la energÃa que necesita e incluso exportar a otras regiones y ser un centro planta de gasificación de 2 MW de la que obtienen biogás para electricidad, calor para el district heating, y gas de sÃntesis para producir biodiésel y metano y otros productos. Es lo que se conoce como biorefinerÃas. En Güssing dan empleo directo a 1.100 personas, en una población de menos de 30.000 habitantes.
Se mostraron también dos casos de calefacción centralizada con biomasa en nuestro paÃs, uno en el ámbito privado en Oviedo y otro en el rural municipal en Ultzama, Navarra. Ultzama y otros municipios cercanos están absolutamente convencidos de las ventajas de la bioenergÃa y están embarcados en más proyectos.
Está lista para entrar a funcionar la primera planta de biogás, de 500 kW, y pronto comenzarán a construir una central de cogeneración y una planta de pellets. Además de toda la actividad empresarial de PYMES que se ha iniciado alrededor de estos proyectos.
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