09/12/08. En momentos en que la ONU define los lineamientos post Kyoto para
reducir las descargas de CO2, la Agencia Internacional de EnergÃa (AEI)
proyecta que Chile más que duplicará sus emisiones hacia 2020.
A todo carbón se mueve hoy la energÃa del paÃs. Para los próximos
cuatros años se espera que se instalen unos 5.000 MW en base a este
mineral, capacidad seis veces mayor a la central Ralco de Endesa, con
inversiones de unos US$ 8.000 mil millones.
Tras la crisis del gas argentino, el carbón se transformó en pilar
central para el sistema, relegando a un segundo plano a las
hidroeléctricas (que en general concitan fuerte rechazo ambientalista)
o las energÃas no convencionales (ERNC), aunque los expertos empiezan a
dar señales de alerta sobre el uso de este mineral.
En el documento "SEIA: Algunas reflexiones a la luz de los proyectos
eléctricos", Libertad y Desarrollo describe cómo desde 1994 a la fecha
las carboneras se han visto beneficiados por una tramitación más ágil
en el sistema.
El documento destaca que entre 1994 y 2007 los trámites de los Estudios
de Impacto Ambiental (EIA) para los proyectos vinculados al carbón
registraron un promedio de 302 dÃas; mientras las hidroeléctricas
requerieron una media de 358, y las ERNC 405 (aunque muchas no
requieren EIA). El trámite de una carbonera puede tardar 19% menos que
una hidroeléctrica.
El texto describe el sesgo destacando que mientras las hidroeléctricas
tienen mayor impacto en la zona de intervención, los riesgos para la
salud son casi nulos. Las termoeléctricas requieren de menores
extensiones, "pero pueden afectar la salud de la población,
principalmente por medio de las emisiones de material particulado
respirable, dióxidos de nitrógeno y de azufre, además de generar
residuos industriales lÃquidos".
Acuerdo internacional
Hoy la ONU trabaja para enfrentar los nuevos desafÃos sobre el
calentamiento global, lo que se plasmará en el acuerdo sucesor a Kyoto,
que regirá desde 2012. La reunión clave se hará en Poszam, Polonia en
diciembre de 2009.
AhÃ, Chile deberá hacerse cargo de las proyecciones hechas por la
Agencia Internacional de EnergÃa (AEI) sobre las emisiones estimadas,
que se incrementarÃan en 205% entre el perÃodo 2005-2020 (hoy son unos
54 millones de toneladas anuales de CO2).
Gabriel Bitran, socio de G. Bitran & Asociados, es uno de los que
ha abierto el debate. "Resulta peculiar que algunos grupos
ambientalistas estén más preocupados de los impactos visuales locales,
como los que producen las centrales hidro, que de los impactos
globales, como las emisiones de CO2 que estas centrales consiguen
evitar. Chile será mucho más juzgado y penalizado, internacionalmente,
por este segundo aspecto que por el primero.", dijo.
El Gobierno reiteró que se deberá casi duplicar la capacidad energética
a 2020, saltando de 12 mil MW a más de 20 mil. Gran parte de estas
necesidades están solventadas por carbón y por iniciativas
hidroeléctricas, considerando HidroAysén. El debate para el perÃodo
2020-2030 sigue abierto.
En el caso del proyecto de Aysén, de no concretarse, se requerirán
alternativas, que dada la complejidad que tienen los proyectos hÃdricos
(salvo en la región de O"Higgins, con amplio rechazo ambientalista)
probablemente serán cubiertas con más carbón.
Entre los medioambientalistas, y de acuerdo al estudio de las
universidades de Chile y Santa MarÃa, las ERNC podrÃan suplir
HidroAysén y representar hasta 25% en la matriz energética del paÃs
hacia 2025.
Pero aún hay dudas sobre la capacida y conveniencia de esta fuente de
generación. Reemplazar las centrales por fuente no convencionales
requiere una inversión de US$ 13 mil millones versus los US$ 3.200 del
proyeco de HidroAysén. Además, requerirÃa el uso del triple de
hectáreas de las que Endesa y Colbún pretenden utilizar (unas 15 mil).
Fuente: El Mercurio- ExtraÃdo de Lignum












