26/11/08. 26/11/08. Según el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV), los entornos con
madera mejoran la calidad de vida y salud, además, tienen unos efectos
beneficiosos sobre el crecimiento y el estado de ánimo de las personas.
Los resultados del estudio se presentarán en la Feria Internacional de
la Salud (Fisalud), que se celebrará en Ifema del 27 al 30 de noviembre
donde se realizarán una serie charlas divulgativas bajo el título “La
madera cuida de ti”, que abordarán diferentes los aspectos saludables
de la madera: corrector acústico, confort térmico, actividad física y
mejora de los estados emocionales. Las charlas tendrán lugar en Aula de
Medio Ambiente en el Pabellón 8 de IFEMA.
El estudio, desarrollado en colaboración con la iniciativa “Vivir con
Madera” que promueve la Confederación Española de Empresarios de la
Madera (CONFEMADERA), ha sido dirigido por Tomás Zamora, Director de
Hábitat y Construcción del Instituto de Biomecánica de Valencia. Este
proyecto ha consistido en una recopilación de todas las evidencias
científicas que demuestran los efectos beneficiosos de los entornos de
madera sobre el bienestar; para su realización se ha tomado como
referencia el fondo documental del IBV, uno de los más completos de
Europa sobre biomecánica y salud.
La madera y los estados de ánimo
El color, la textura y el ambiente de una estancia influyen en nuestro
comportamiento, por eso reaccionamos de manera diferente dependiendo de
la experiencia que nos aporten los elementos decorativos y los objetos
de una habitación. Si bien una habitación vacía revestida con paneles
de acero nos induce estados anímicos depresivos y hostiles, un entorno
con paneles de madera nos proporciona estados de ánimo que reducen la
sensación de depresión . En este sentido, los ambientes en los que se
encuentran elementos de madera los percibimos como espacios naturales,
relajantes y tranquilos .
Ventajas de la madera para la salud y el crecimiento
En otro orden de cosas, la actividad física es fundamental para el
desarrollo de los niños. Durante la fase en la que gateamos y
aprendemos a andar, la mayor parte del tiempo el niño está en contacto
directo con el suelo, lo que significa que una parte del calor corporal
se transmite al material, con la consecuente pérdida de calor en las
extremidades. La madera, al ser un material con bajo coeficiente
térmico, no absorbe tanto calor como lo harían otros materiales .
Además, en la pre-adolescencia y la adolescencia la actividad física
toma importancia en el desarrollo y la fortaleza de músculos y huesos.
Diversos estudios, entre los que destaca uno realizado con cajones
sobre un pavimento de madera sobre la sencilla actividad física de
saltar, demuestran que realizar regularmente ejercicios de saltos
fortalece los huesos de las extremidades inferiores, evitando en un
futuro roturas de huesos por osteoporosis .
Además, un descenso importante de la temperatura en la piel puede
provocar una mayor probabilidad de sufrir un resfriado si el contacto
con el material frío es prolongado y si la temperatura a la que llega
la piel cambia bruscamente de una situación de confort a otra fría, por
ejemplo, caminar descalzo sobre el suelo durante un tiempo prolongado .
Otro factor que determina la salud de un entorno es la gestión acústica
del mismo. El espacio interior con presencia de madera genera un tiempo
de reverberación controlado y mejorado respecto al que presentaría ese
mismo espacio sin madera . El tiempo de reverberación es un parámetro
que indica cuánto tiempo permanece un sonido en el ambiente. Si se
consigue reducir, se mejora la inteligibilidad del hablante porque sus
palabras no resuenan y se comprenden mejor por los receptores del
mensaje, y se reduce la presencia de ecos y ruidos. Esta característica
de la madera adquiere relevancia en el caso de las aulas de un colegio.
En este tipo de entornos, el ruido de las clases y los pasillos hace
que los niños no comprendan bien la explicación del profesor y
permanezcan más distraídos reduciendo el rendimiento del aprendizaje .
El ruido en las clases se vuelve todavía más importante cuando los
niños tienen dificultades auditivas, necesitan menos contaminación
acústica para entender mejor las palabras . La madera puede contribuir
a crear entornos más eficaces en los espacios dirigidos a la formación
escolar.
El ruido y los sonidos influyen en nuestro comportamiento y estado de
ánimo: pueden ser molestos e incluso nos pueden irritar y ocasionar
estrés y otras molestias. Si es importante permanecer en un entorno sin
ruidos molestos aún lo es más cuando la actividad que estamos
realizando es la de descansar y dormir. Durante el crecimiento, una de
los hábitos que más influyen en el bienestar emocional de los pequeños
es el sueño. Los sonidos puntuales y continuos a diversas frecuencias
pueden incomodarles durante las horas de sueño. La presencia de madera
puede mejorar considerablemente el tiempo de reverberación en los
dormitorios infantiles .
Fuente: Agroinformación












