13.01.11. Un parásito del pino originario de Norteamérica y que ha causado estragos en Asia ha logrado entrar en España, según han confirmado la Xunta de Galicia y el Ministerio de Medio Ambiente.
Es el nematodo de la madera del pino (Bursaphelenchus xylophilus), un gusano de un milÃmetro capaz de secar un ejemplar en cinco semanas y que está considerado como la peor plaga de los pinares. A finales de 2010, los técnicos forestales de la Xunta detectaron un árbol infectado en una zona del sur de Pontevedra limÃtrofe con Portugal, donde el parásito lleva asentado desde 1999 a pesar de los esfuerzos para su erradicación. "Es una amenaza no sólo para la región o el paÃs, sino para toda Europa", explica Christophe Orazio, director regional del Instituto Forestal Europeo, formado por 20 paÃses del continente, incluida España, y que asesora a los gobiernos en materia de protección forestal.
Orazio visitó ayer la zona afectada, entre las poblaciones de As Neves y Salvaterra de Miño, junto a técnicos forestales de la Xunta de Galicia. El experto participa hoy en Pontevedra en El dÃa del nematodo, una reunión en la que expertos de Europa y Japón, asà como representantes de la Xunta y el Gobierno central, debatirán sobre la mejor manera de acabar con la plaga.
Tras la detección del ejemplar infectado en Galicia, la Xunta tendrá que talar y quemar todos los pinos en un radio de 1,5 kilómetros en torno al árbol afectado. Son unas 700 hectáreas en las que hay muchas fincas privadas dedicadas a la producción maderera y en las que habrá que acabar con unos 200.000 pinos, según Orazio. La normativa europea también exige que se establezca una zona de cuarentena de 20 kilómetros a la redonda en la que se intensificará la vigilancia.
"El problema es identificar la infección a tiempo, pues las ramas u hojas secas pueden deberse a otras causas, como los hongos", explica Alfonso Navas, que dirige el laboratorio de referencia que analizó los parásitos hallados en Galicia para el ministerio de Medio Ambiente. "Su ADN demuestra que la plaga llegó de Portugal", señala.
Los pinos nativos de Norte-américa, hogar original del parásito, son inmunes a su ataque. De allà salió en cargamentos de madera a principios del siglo XX para extenderse por Japón, China y Taiwán. Sólo en el paÃs nipón y en los últimos 50 años, la plaga ha acabado con 46 millones de metros cúbicos de madera que llenarÃan 46 veces el estadio Santiago Bernabéu. El gusano llega a los pinos a bordo de las antenas de escarabajos que se alimentan de sus hojas. Cuando entra en el árbol, obstruye el tránsito de nutrientes hasta que acaba con él.
En 1999, el parásito entró en Portugal a bordo de un cargamento de madera asiática. Desde entonces, la plaga se ha expandido por todo el paÃs. Ahora acaba de cruzar el Miño, aunque el foco ha quedado controlado, según Navas. "Una vez establecido en un área es difÃcil erradicarlo, pero sà se puede mantener bajo control mediante vigilancia", concluye.
Fuente: Publico.es












