24/12/08. Una expedición dirigida por un cientÃfico británico ha descubierto un
"bosque perdido" en la cima de un monte en Mozambique, un verdadero
paraÃso terrenal hasta ahora ignoto que alberga en su interior nuevas
especies animales y vegetales.
El descubrimiento de este territorio, conocido por los nativos del
lugar pero que no se encuentra en los mapas, demuestra que "aún quedan
cosas por descubrir y documentar en el mundo", ha declarado el botánico
Jonathan Timberlake, lÃder de la expedición al Monte Mabu mozambiqueño.
El pasado octubre, un equipo internacional de expertos coordinado desde
los Jardines Botánicos Kew de Londres se desplazó al Mabu para
explorarlo, por primera vez, desde el punto de vista ecológico.
Los cientÃficos se enteraron de la existencia de esa zona boscosa hasta
entonces inédita a través de un miembro del equipo, el zoólogo
británico Julian Bayliss, quien la localizó por internet. En 2005,
Bayliss, que tiene su base en Mozambique, buscaba en Google Earth
bosques a cierta altura para integrar en proyectos de conservación
cuando se topó, vÃa satélite, con una masa de vegetación no
identificada.
Tras varios viajes de reconocimiento, Bayliss preparó el terreno para
que 28 exploradores de seis paÃses africanos y europeos, con Timberlake
a la cabeza, se desplazaran al territorio para examinarlo. "Se trata de
un bosque de media altitud de unos 60 kilómetros cuadrados, situado
entre los 1.000 y los 1.600 metros de altura de la montaña (que tiene
unos 1.700 metros)", ha explicado el jefe de la expedición.
"Hay árboles altos de hoja perenne, muchas lianas, monos, pájaros
volando alto, pequeños antÃlopes, camaleones pigmeos...", precisó el
experto, fascinado por su descubrimiento. El equipo halló en ese bosque
al menos tres nuevas especies de mariposa, una de ellas una "cymothoe"
marrón y amarilla; una especie inédita de vÃbora, de la familia de las
"atheris", y una orquÃdea "polystachya songaniensis" que se pensaba que
sólo existÃa en Malawi.
Los botánicos de Kew Gardens se trajeron 500 muestras de plantas que
tardarán varios meses en clasificar y de las que, según dijo
Timberlake, "es posible que salgan dos o tres especies nuevas". El
bosque del monte Mabu debe su inadvertida existencia en parte a los
efectos del conflicto en la antigua colonia portuguesa.
Un bosque cada vez menos virgen
Una guerra civil de 1975 a 1992 destrozó los accesos y aisló esa zona
del norte de Mozambique, al tiempo que provocó la marcha de sus
pobladores, excepto algunos que optaron por refugiarse en el bosque,
donde vivÃan y cazaban sin alterar su estado natural. Actualmente, los
antiguos habitantes están repoblando la zona, y "existe el peligro de
que la presión para generar campos de cultivo acabe con la
biodiversidad", advierte Timberlake.
Para evitar la destrucción del entorno, el equipo de Kew, que trabaja
en colaboración con el Instituto de Investigación Agrónoma de
Mozambique, Birdlife International y la fundación de conservación de la
Montaña Mulanji de Malawi, planea publicitar su descubrimiento e
involucrar a las autoridades mozambiqueñas.
El botánico británico cree que la solución más viable no es convertir
el bosque en un parque natural, sino protegerlo mientras permanece
integrado en su entorno. En la base de la montaña, existen plantaciones
de té abandonadas que, "si sus dueños acceden, pueden recuperarse para
revitalizar la zona con el compromiso de conservar el entorno".
Para Timberlake, uno de los efectos más importantes del hallazgo,
además de confirmar la existencia de un mundo por explorar, es que pone
de manifiesto "la importancia de la botánica en los proyectos de
conservación", a menudo marginada en favor del estudio de, por ejemplo,
los grandes mamÃferos.
Fuente: ABC












