13.11.09. La deforestación en la Amazonia
brasileña entre agosto de 2008 y julio de 2009 registró 7.000
kilómetros cuadrados, su nivel más bajo en dos décadas, anunció el
miércoles el gobierno.
Según el director del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales
(Inpe), Gilberto Cámara, el nivel de destrucción del bosque húmedo en
el último año alcanzó 45% menos que el período inmediatamente anterior,
cuando fue de 12.900 kilómetros cuadrados.
“Es una baja sustancial, de lejos la más baja desde que el Inpe comenzó
la observación en 1988”, declaró Cámara en una ceremonia encabezada por
el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Indicó que las cifras han venido cayendo desde 2004, cuando alcanzó el
nivel de deforestación más alto, con 27.000 kilómetros cuadrados.
El índice más bajo había sido registrado en 1991, con 11.030 kilómetros
cuadrados, según datos del Inpe, que indicó que los datos tienen un
margen de error de 10% hacia arriba o abajo.
“Es un momento de mucha alegría comprobar que el esfuerzo de la
sociedad brasileña de contener la deforestación de la Amazonia alcanzó
un nivel muy satisfactorio”, agregó Cámara.
Para Paulo Gustavo, director de política ambiental de la organización
Conservación Internacional, uno de los factores que ayudó a la
disminución fue la baja en el precio de productos básicos, que redujo
la presión de grupos que buscan expandir la frontera agrícola en el
bosque húmedo.
“El control policial ha mejorado un poco, ha habido éxito en controlar
la deforestación”, comentó Gustavo. “Pero el principal factor es la
caída en los precios de productos básicos, que son el principal factor
en la aceleración o reducción de la deforestación”.
Los logros brasileños por contener la deforestación en el bosque húmedo
que cubre el norte del país fueron elogiados por el ministro noruego
del Medio Ambiente, Erik Solheim, quien visitó Brasil esta semana.
“Brasil es un líder mundial en acciones por contener la destrucción del
bosque húmedo”, dijo Solheim a AP. Brasil va muy bien y avanza
rápidamente, es un país en el que se puede confiar, pero necesita apoyo
internacional”.
Noruega anunció el año pasado una contribución de 1.000 millones de
dólares a un fondo brasileño para la preservación de la Amazonia, del
cual desembolsó este año cerca de 100 millones de dólares.
Solheim indicó que las contribuciones están condicionadas a una
disminución comprobada de la reducción en la tala del bosque, y dijo
que está muy satisfecho por los resultados alcanzados por el país
sudamericano.
Brasil se propuso disminuir la destrucción de la Amazonia en 80% hasta
2020, tomando como base el nivel de deforestación de 2005, como uno de
sus compromisos ante la conferencia de la ONU sobre cambio climático,
que se celebrará en diciembre en Copenhague.
Fuente: La Segunda












