15/12/08. Brasil pidió a paÃses ricos y pobres que anuncien cómo planean luchar
contra el cambio climático, al presentar al mundo, el jueves en Poznan
(Polonia), su flamante plan nacional, que incluye una reducción de la
deforestación del 70% en diez años.
"Desde Kioto (en 1997) hasta Poznan, ha aumentado la concentración de
gases de efecto invernadero en la atmósfera, el planeta está más sucio.
Estamos fracasando", afirmó el ministro brasileño de Medio Ambiente,
Carlos Minc, en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático.
"Queremos poder pedir más a los paÃses desarrollados y en vÃas de
desarrollo, para que hagan declaraciones sobre qué quieren hacer" para
luchar contra el calentamiento, afirmó Minc en la presentación
internacional de un ambicioso plan brasileño anunciado el 1 de
diciembre en Brasilia.
El compromiso voluntario adoptado por el gobierno brasileño se basa
principalmente en reducir en 2018 la deforestación de la selva
amazónica en un 70% respecto al promedio deforestado entre 1996 y 2005.
Esto significa emitir a la atmósfera unos 4.800 millones de toneladas
menos de dióxido de carbono (CO2), es decir "más del esfuerzo global
prometido por todos los paÃses desarrollados en el Protocolo de Kioto",
precisó el ministro.
Para frenar la deforestación es necesario "lograr que la conservación
de la selva sea más rentable que la explotación del suelo", explicó
Tasso Azevedo, director del servicio forestal de Brasil, precisando que
el gobierno brasileño se ha comprometido a invertir 500 millones de
dólares en el periodo 2008-2011.
También hay que luchar contra las prácticas ilegales y contra la
corrupción, señaló, y aclaró que buena parte de las 700 personas
encarceladas por estos motivos trabajaban para la administración.
La lucha contra la deforestación en Brasil se integra en el Plan
Nacional, que incluye además un desarrollo económico limpio, el aumento
de los biocombustibles y las energÃas renovables, acciones de
reforestación y medidas de adaptación, explicó Susana Kahn, secretaria
de cambio climático.
"Queremos que nuestro crecimiento económico no represente altas
emisiones de gases de efecto invernadero", afirmó Kahn recordando que
Brasil es un paÃs en desarrollo con importantes necesidades energéticas.
Uno de los objetivos es asà trabajar para la estructuración de un
mercado internacional de biocombustibles sostenibles e incrementar la
producción de etanol de caña de azúcar en un 11% anual durante 10 años,
evitando la emisión de más de 500 millones de toneladas de carbono.
Para implementar estas medidas, Brasil se ha dotado de dos instrumentos
de financiación, el Fondo Climático, alimentado por ingresos
procedentes del petróleo, y el Fondo Amazonas, un fondo privado abierto
a donaciones, explicó Kahn.
"Todo el mundo debe contribuir al Fondo Amazonas, porque el cese de la
deforestación, que representa un 20% del total de emisiones mundiales,
beneficiará a todo el mundo", afirmó el economista británico Nicolas
Stern, celebrando el liderazgo y el ejemplo de Brasil.
También el ministro noruego de Medio Ambiente, Erik Solheim, saludó "el
liderazgo mundial de Brasil", recordando que su paÃs, primer donador
internacional del Fondo Amazonas, aportará 1.000 millones de dólares
hasta 2015.
"Precisamos recursos porque podemos cerrar en una hora una empresa que
realiza acciones de deforestación ilegal pero no podemos crear 50
puestos de trabajo en una hora", agregó Minc.
Fuente: AFP












