
04.02.11. La biomasa forestal para usos térmicos y eléctricos es cada vez más importante en Europa y, junto a la madera recuperada, contribuirá de forma significativa al objetivo del 20% de energía renovable sobre el total de consumo en 2020 en Europa, tal y como señala la Directiva Europea (2009/28/EC).
Sin embargo, con el incremento de la demanda podrían aparecer algunos problemas: disponibilidad de biomasa forestal o de otras fuentes, seguridad de suministro y sostenibilidad.
La biomasa forestal se utiliza como materia prima para producir astillas, pellets y pellets torrefactados, en la obtención de biocarburantes de segunda generación y para gasificación. La valorización energética de la biomasa reduce la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) entre el 97 y el 81%, dependiendo del combustible fósil al que reemplaza y del uso de combustibles fósiles en el suministro.
En el análisis realizado por los autores del artículo se comparan a lo largo de toda la cadena 3 tipos de pellets desde la compra en los aserraderos hasta su uso final.
Estos son: pellet a granel para district heating en Suecia (reemplazando al gasóleo), pellets para uso residencial en Italia (reemplazando al gas natural) y pellets canadienses para producción de electricidad en Holanda (sustitución de carbón mineral).
Sorprendentemente, y a pesar de las largas distancias de transporte, los pellets canadienses utilizados en Holanda en sustitución de carbón mineral alcanzan el máximo en la reducción de emisiones de GEI: se dejan de emitir 1,9 toneladas de CO2 por cada tonelada de pellet canadiense que sustituye al carbón, mientras que sustituir el gasóleo para calefacción por pellets de madera producidos localmente “sólo” logra una reducción de 1,5 toneladas equivalentes de emisiones de CO2.
Sostenibilidad forestal
La Directiva Europea de Renovables (RED) promueve la movilización de biomasa en Europa mediante los Planes de Acción Nacional (PANER, en España). La Comisión Europea prevé aprobar los criterios de sostenibilidad para la biomasa, a finales de 2011.
La Comisión anima a las industrias a incorporar criterios que no son de obligado cumplimiento, como la protección de suelo, agua y aire. En 2009 se realizó un estudio para investigar los impactos que estos nuevos criterios de sostenibilidad tendrían en el suministro de biomasa forestal, para lo que se seleccionaron 2 países en un escenario de referencia (escenario 1): Finlandia, que ya contaba con normativa de certificación forestal y Rusia, cuya normativa aún estaba en fase de borrador.
En las figuras 1 y 2 se aprecia cómo, en ambos casos, la disponibilidad de astilla se reducirá fuertemente mientras que los costes variables sólo se incrementarán levemente por la entrada en vigor de los nuevos y más estrictos criterios de sostenibilidad (escenario 2) de la CE. El fuerte aumento de los costes en el escenario 2 es debido a la utilización futura de dos opciones relativamente más caras para obtener astilla: madera de clareos y primeras intervenciones selvícolas y tocones.
Mercado de pellets
El consumo de pellets en Europa durante 2009 fue de 9,8 millones de toneladas, de los que 9,2 millones se consumieron en la Unión Europea. Algunos de los mercados más importantes, como el alemán o el austriaco, son autosuficientes, mientras que otros como Holanda, Belgica y Dinamarca son importadores. España es exportador. Uno de los principales puertos de importación de pellet industrial es Rotterdam (Holanda), mientras que los de Riga (Letonia) y San Petesburgo (Rusia) lo son de importación. La pagina www.pelletatlas. info contiene información de todos los mercados europeos de pellets hasta finales de 2009 y algunos datos actualizados.
Import-Export
La producción de 30 países europeos durante 2009 fue de aproximadamente 10,1 millones de toneladas, de los que 8,75 millones se produjeron en la Europa de los 27. Los países europeos importaron en 2009 3,8 millones de toneladas, de las que el 46% fue en países del EU-27. La exportación fue de 3,3 millones toneladas, principalmente a los países EU-27.
Disponibilidad de materia prima
¿Cuánta materia prima estará disponible para la producción de pellets? Industrias de la madera como las fábricas de tableros consumen la misma materia prima que las nuevas industrias bioenergéticas. Hasta 2008, las fábricas de pellets utilizaban exclusivamente residuos como serrín y virutas, pero ya están utilizando ramas y árboles de pequeño diámetro procedentes de primeros tratamientos selvícolas, una tendencia que seguirá aumentando en el futuro. Se han propuesto 2 escenarios distintos para el cálculo de la contribución de la biomasa forestal y recuperada (madera de pallets y otros residuos de la madera) a los objetivos de la Directiva Europea de Renovables para 2020:
1. Uso de biomasa forestal en la producción de pellets para uso térmico y eléctrico en EU-27, y crecimiento de consumo de la industria forestal.
2. Uso de biomasa forestal para la producción de biocarburantes lignocelulósicos de segunda generación para transporte, máximo crecimiento de la industria forestal y máxima demanda del sector energético incluida la sustitución de gasóleo y carbón.
El primer escenario requeriría 105 millones de toneladas de biomasa y 305 millones el segundo.
El aprovisionamiento de biomasa actual puede variar entre 45 millones de toneladas, si se mejora el aprovechamiento forestal, y 400 millones de toneladas si se utilizan ramas y raberones, se mejora el aprovechamiento de la madera recuperada y se utilizan cultivos energéticos leñosos de turno corto como chopo, eucalipto o sauce.
La importación es un recurso real en caso de escasez a corto plazo. En Rusia, por ejemplo, se pueden aprovechar 50 millones de toneladas de astillas de forma sostenible.
El porcentaje de participación de la biomasa forestal y recuperada en el total de la energía consumida (incluido transporte) en la UE-27, podría variar del 3,9% actual hasta un máximo de 8,2% en 2020, lo que corresponde a un crecimiento de 180 millones de toneladas. El consumo de pellets podría crecer del 0,2 actual al 0,8% del total de energía consumida, lo que corresponde a un incremento de 25 millones de toneladas.
Lennart Ljungblom/BI
Bioenergy International, autorizado su publicación a Forestalweb











